Leí recientemente un libro sobre la guerra actual (la honda y la piedra), sobre lo que había cambiado y acerca del porque del fracaso americano en Iraq. Lo escribía un americano, coronel de marines para más INRI, que analizaba evoluciones tácticas y armamentísticas, definía las etapas generacionales de la guerra y finalmente estudiaba en profundidad los conflictos insurreccionales. América ganaría las guerras cuando mandará un mensaje claro de la santidad de sus propósitos, las guerras insurreccionales se ganan con un mensaje claro acompañadas de una estrategia viable……¡Benditos ellos!
Sin embargo el asunto no es banal, por que la cantidad de sufrimiento que tenemos ante nosotros es inmensa; ¿pero tenemos alternativas? Que los americanos se dejen de monsergas, ellos sólo luchan por mantener el status quo actual que les beneficia, y tendrán democracia sólo aquellos que comulguen con sus ideas. También saben perfectamente el camino a seguir para destruir a sus enemigos, eso está perfectamente claro para todos desde los orígenes de la humanidad: destruye y aterroriza (y lo hicieron muy bien para eliminar a Saddam y sus acólitos), desgraciadamente no pueden hacer lo mismo con todo el pueblo iraquí porque su propia democracia se lo impide…¡Y eso es lo que tenemos que bendecir de América! Por que América, al igual que Europa, tiene dos caras……una depredadora y rapaz que son su industria y sus empresas y otra bondadosa e ilustrada que es su cultura cosmopolita y democrática. Sus gobiernos y ejércitos sirven a la primera, pero dependen de la segunda para gobernar. El ejército y el gobierno USA saben muy bien como ganar las guerras y también sabe quien es su enemigo, ¿acaso la primera victima de la guerra contra el terror no fue la propia democracia americana, que se vio recortada por el acta patriótica?
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